Sheinbaum señala injerencia extranjera en la actual crisis de inseguridad sinaloense
La presidenta Claudia Sheinbaum atribuyó la escalada de violencia en Sinaloa a factores externos, subrayando la complejidad geopolítica del conflicto actual.

La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este martes que la crisis de violencia e inseguridad que atraviesa el estado de Sinaloa tiene raíces vinculadas a la injerencia extranjera. Durante su conferencia matutina, la mandataria federal sostuvo que factores externos han influido directamente en la desestabilización de la región, complicando las labores de inteligencia y contención que realizan las fuerzas federales en el territorio.
La jefa del Ejecutivo federal enfatizó que la complejidad del fenómeno delictivo en el noroeste del país no puede entenderse sin considerar las dinámicas transnacionales. Según la postura del Gobierno de México, la presión y las acciones de actores externos han alterado el tejido de seguridad local, lo que ha obligado a una reevaluación de las estrategias implementadas por la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Marina en coordinación con la Guardia Nacional.
Desde Palacio Nacional, se informó que la administración federal mantiene su compromiso de recuperar la paz en los municipios afectados mediante un despliegue reforzado de elementos de seguridad. La presidenta Sheinbaum puntualizó que la prioridad es proteger a la población civil y evitar que el control territorial sea vulnerado por grupos que, según la visión oficial, operan bajo intereses que trascienden las fronteras nacionales.
En cuanto a las propuestas de solución, el equipo de Presidencia indicó que se buscará fortalecer la cooperación internacional bajo una nueva óptica de respeto a la soberanía nacional. El gobierno federal propone profundizar el diálogo diplomático a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores para mitigar las causas externas de la violencia, mientras se continúa con la presencia disuasiva de las fuerzas armadas en las zonas de mayor conflicto.
Finalmente, la mandataria reiteró que el Estado mexicano no cederá ante las presiones externas ni permitirá que la agenda de inseguridad sea dictada desde el extranjero. La estrategia de seguridad seguirá enfocándose en atender las causas estructurales del delito y en la coordinación estrecha entre los gobiernos estatales y las instituciones de seguridad federales para restablecer el orden público en Sinaloa.


