Confianza del consumidor mexicano cae a niveles mínimos de tres años
El indicador de confianza del consumidor del Inegi registró una caída generalizada, alcanzando su punto más bajo desde 2023 debido a las expectativas económicas actuales.

La confianza del consumidor en México ha registrado un descenso significativo al inicio del año, situándose en su nivel más bajo en poco más de tres años. De acuerdo con el reporte oficial del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), cuatro de los cinco componentes que integran el Indicador de Confianza del Consumidor (ICC) presentaron retrocesos mensuales, reflejando un ambiente de cautela entre las familias mexicanas sobre el futuro inmediato.
El componente que mide la percepción sobre la situación económica esperada del país dentro de doce meses fue uno de los más afectados, seguido de cerca por las expectativas sobre la situación económica actual en comparación con la del año pasado. Este comportamiento sugiere que los hogares han ajustado sus previsiones financieras ante la persistencia de diversos factores macroeconómicos que han presionado la capacidad de compra de las personas en todo el territorio nacional.
Analistas del sector financiero señalan que este fenómeno responde a una combinación de factores, entre los que destaca la moderación en el ritmo de consumo interno y la incertidumbre respecto a las variables económicas globales. A pesar de que el mercado laboral ha mantenido cierta estabilidad, la percepción de los ciudadanos sobre sus posibilidades para adquirir bienes durables, como muebles o electrodomésticos, muestra un deterioro constante durante los últimos meses registrados.
Por su parte, las autoridades económicas han señalado que la política monetaria implementada por el Banco de México continúa siendo un factor determinante para contener la inflación y estabilizar los mercados. El equipo de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público ha indicado en foros recientes que se mantendrá el monitoreo estrecho sobre el desempeño del consumo privado, buscando fortalecer los fundamentos de la economía interna a través de los programas de gasto programable y la inversión pública.
La trayectoria del ICC es observada con atención tanto por el sector privado como por las instituciones gubernamentales, pues el consumo de los hogares representa uno de los motores principales de la actividad económica en México. Hacia los próximos meses, la evolución de este indicador será clave para determinar si la tendencia a la baja se consolida o si, por el contrario, existen condiciones para una recuperación en el ánimo de los consumidores nacionales.


